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Consejos para escritores + Cómo escribir un libro

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Escribe tu Best Seller
Aprende a escribir una novela y conviértela en un Best Seller.

Si hay algo común, en cualquier empresa que nos embarquemos, es la necesidad de trabajar duro. Escribir no iba a ser menos. Para escribir algo que merezca la pena, es muy necesario trabajar. Tienes que escribir a diario, aunque sean dos párrafos. Porque la escritura crece con la práctica. Y cuanto más escribas, mejor escritor serás.

Aparte del trabajo, es también útil conocer algunas estructuras y conceptos que nos pueden ser de mucha ayuda para cimentar nuestras novelas. Para construir una casa, tenemos que cavar unos buenos cimientos y no empezar a levantarla hasta que esos cimientos estén terminados.

Escribir una novela es lo mismo. Antes de empezar a levantarla, necesitamos haber construido unos cimientos sobre los que sustentarla. Esos cimientos, ese armazón en el que se sostendrá nuestra casa, nuestra novela, es la trama. Y si la trabajamos bien, nos resultará muy fácil escribir una novela que guste y que se lea bien.

A lo mejor eres un escritor espontáneo, y eso de preparar tu novela te hace arrugar la nariz, como si olieras algo nauseabundo. Te pido que no seas tan extremista. Si quieres mejorar y crecer como escritor, deberías estar dispuesto a escuchar cosas con las que no te sientes familiarizado. Yo misma he experimentado esa sensación de ver que tienes que hacer algo, que nunca harías si estuvieras en tu estudio. Asisto a clases de dibujo y el profesor me hace dibujar cosas que nunca hubiera dibujado y hacerlo de manera totalmente opuesta a mi forma de trabajar. Al principio, yo también arrugué mi nariz. Pero hice algo que nunca había hecho: le hice caso. ¿El resultado? Que dibujé como nunca en mi vida había dibujado y me eligieron como la mejor alumna de ese año.

Pero, volvamos al tema que nos ocupa. Los Best Seller. ¿Quién no querría escribir uno? Yo no puedo prometerte que vayas a escribir uno, pero sí que puedo enseñarte cómo lo han conseguido otros.

Si hay algo en común entre los principales Best Seller, son sus estructuras. Y hoy vamos a ver 3 de las más exitosas. Coge papel y lápiz y empecemos.

La curva de Fichtean

En esta estructura, la acción comienza inmediatamente, nada más empezar la lectura. Cuando alcanza el clímax, cae la intensidad y se repite el ciclo. Tenemos continuas subidas y bajadas de tensión, que mantienen al lector en permanente expectación, llamando a su curiosidad.

El conflicto final, el encuentro en el que el villano y el protagonista se enfrentan al fin, suele verse en torno a los dos tercios de la obra. El resto de la obra, la acción es descendente y se va mostrando el cambio ocurrido en la vida del protagonista.

¿Qué tiene de bueno?

Atrapamos al lector de forma que es incapaz de dejar de leer. No dejan de suceder cosas en la obra y pasar la página se convierte en una necesidad. Los personajes permanecen en tensión y no tienen descanso. El lector quiere más. Y eso es lo mejor que nos puede pasar como escritores.

El viaje del héroe

¿Tu libro es de ciencia ficción, terror o fantasía? Esta estructura te va como anillo al dedo.

Puede que sea una de las estructuras más utilizadas a lo largo de la historia de la literatura. Así que, ya sabes, que funciona muy bien. Es una estructura clara y muy fácil de llevar a cabo.

El protagonista empieza en un mundo conocido en el que sucede algo extraño, único, que lo derrumba. Puede que al principio se niegue a aceptarlo, pero al final se ve inmerso en la nueva situación. Muchas veces, sólo aceptan la llamada a la aventura por la intervención de un mentor que los guía. Comienza entonces su lucha contra el antagonista y su entrada a un mundo nuevo y desconocido. Tras muchas luchas y aprendizaje, el héroe se enfrenta al antagonista, con una nueva visión de sí mismo y del mundo que le rodea. El héroe tiene una nueva mentalidad y tiene que volver al mundo conocido, siendo otro.

¿Qué tiene de bueno esta estructura?

Normalmente, son grandes aventuras las que se tejen con esta estructura. A todos nos gusta una aventura y leer sobre ella es casi como vivirla. El ritmo de la historia va creciendo y cociéndose a fuego lento, preparando al lector para lo que viene a continuación. Si usamos esta estructura, tenemos que aprovechar todo el libro para preparar el clímax final y lograr que sea apoteósico y que el lector se sienta satisfecho con la historia y su resolución.

Cuida mucho tu final, es posible que, de hacerlo mal, los lectores desprecien el resto de tu obra. Hazlo bien y querrán más, buscaran otras obras de tu pluma.

In medias res

Es una estructura también clásica. La historia no comienza en el principio. Comienza a la mitad, cuando la acción está en marcha y el principio queda lejos. Lo que sucede antes de ese instante en que empezamos a conocer la historia, se suele ir contando a través de fórmulas como flashbacks, cartas, noticias, recortes de periódicos… hay diversas formas de contarlo. Es una estructura muy utilizada en thrillers, aunque puedes usarla en cualquier tipo de historia. Es una estructura muy exitosa, picamos la curiosidad del lector en la primera página y no se la resolvemos hasta bien entrada la obra.

¿Por qué tiene tanto éxito?

Son novelas en las que la acción ocurre en la primera página, sin tiempo a calentar. Exponemos un suceso que es totalmente inexplicable para el lector. Y no lo va a comprender, a no ser, que lea nuestra novela. Y eso es perfecto, porque un escritor quiere ser leído. Nos aprovechamos de la curiosidad que nos caracteriza a los humanos, para captar toda la atención posible.

Como ves, es posible preparar nuestra novela sobre diferentes estructuras que nos guían  a la hora de darle ritmo a la historia. No es necesario que elijas la estructura mirando la temática de tu obra, porque lo que funciona con un tema, puede funcionar con otro. Pero en esta vida moderna, en la que encorsetamos todo y le damos un nombre a cualquier cosa, el mundo editorial también se ha subido a ese carro. Por eso, todas las novelas para adolescentes, se suman a la curva de Fitchean; las policíacas a In medias res; y las de fantasía, al viaje del héroe. ¿Quiere decir que no debas seguir esta norma no escrita? No, puedes seguirla o  no. Lo que quiero es que entiendas, que hagas lo que hagas, busca siempre ser tú mismo. Porque tú tienes tu forma de escribir y de tejer tu historia y eso es algo único. Puedes escribir tu thriller usando In medias res, como todos, y aún así lograr originalidad y parecer fresco. Pero sólo lo lograrás si no intentas imitar a nadie.

Aquí tienes las posibilidades, ahora te toca a ti ponerlas en práctica.

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Villanos. Aprende a escribir villanos interesantes.
Descubre cómo crear villanos que refuercen tu historia.

Ya lo he dicho otras veces, pero no me cansaré nunca de decirlo: adoro escribir villanos. Son personajes que pueden hacer lo que deseen, bueno o malo y no les importa ninguna convención social ni que los “miren” mal por sus actos. Pero es cierto que me gusta darles un final que satisfaga la necesidad humana de castigar las malas acciones o hacerles emprender un viaje en el que su “malignidad” sufra una metamorfosis y termine purgando sus pecados y sacrificándose por lo que nunca hubiera imaginado.

Ahí tienes a Darth Vader. Es el mal en contraposición a su hijo, que representa el bien y la justicia. Se enfrentan en un terrible duelo que gana Vader, pero Luke sabe que todavía no ha perdido, porque su padre es un villano, pero uno que todavía puede cambiar. Y eso sucede en el último momento. Vader toma en un segundo la decisión de cambiar, salva a su hijo y provoca su muerte en el mismo acto. Me gusta la redención, pero siempre que esté justificada. Vader quería seguir siendo villano, al fin y al cabo llevaba mucho tiempo siéndolo, pero no lo quería a cualquier precio.

Como ves, escribir un villano es un proceso muy complicado, porque el lector quiere comprender cada movimiento que haga. El mal por el mal, a veces funciona, pero hay que motivar sus acciones y que el lector las comprenda y que no se haga preguntas que le resten fuerza a tu historia.

Si quieres escribir villanos que hagan temblar de miedo y que tengan historias interesantes, a pesar de ser los “malos” de tu historia, coge papel y lápiz y vamos a ver cómo conseguirlo.

¿Qué hace terrorífico a un villano?

Muchos escritores se centran en la parte violenta de un villano. Es malo y hace daño a la gente, daño físico; hay dolor y hay sangre. Pero lo que de verdad hace terrorífico a un villano, es su psique. Siguen siendo humanos, pero han cruzado los límites que nos imponemos como sociedad. No les tiembla la mano a la hora de matar o arrebatar aquello que hace felices a otros. Los mejores villanos son aquellos que se contraponen al héroe de tu historia. Cuanto más humano, más normal, parezca un villano, más terroríficas serán sus acciones, al estar fuera de los límites morales de la humanidad. Los “malos” saben que lo que hacen no está bien, pero lo creen necesario para sus planes y no les tiembla la mano al hacerlo.

Crea capítulos en donde se luzca tu villano

Para que el lector comprenda al villano, para que entienda cómo de malvado puede llegar a ser, es necesario darle protagonismo en algún punto. Si el lector no ve lo que el villano hace, nunca va a temerlo. No olvides que el villano es el protagonista de su historia, el héroe de su propia historia, aunque no esté en los cánones de héroe que tenemos como sociedad.

Puede que tu villano no sea una persona, puede que sea una situación o una enfermedad. En ese caso, no puedes darle capítulos con los que el lector lo comprenda. Debes escribir las consecuencias de esa enfermedad o situación. Incluso es posible que tu villano no aparezca en toda la obra, pero está presente en cada acto o cada derrota que sufrirán tus personajes. Puedes hacerle ver al lector cómo actúa tu villano sin necesidad de hacerlo aparecer.

Aprovecha los pensamientos y recuerdos de los personajes para dibujarlo correctamente y que el lector comprenda cómo cambia las vidas de todos la presencia de ese villano.

Si te paras a pensar un poco en el Señor de los anillos, ¿cuántos capítulos están dedicados a Sauron? ¿Y acaso no sabemos de sobra lo malo que es y cómo actúa? Lo vemos a través de los sirvientes del señor oscuro, a través de las vicisitudes que sufren los protagonistas y no nos hace falta que tenga capítulos dedicados a él.

Mostrar algunos personajes, no es necesariamente dedicarles páginas y páginas.

¿Podemos catalogar a los villanos de alguna forma?

¿Hay algo que le guste más a los seres humanos que hacer listas? Probablemente, pero no viene al caso.

Todos sabemos reconocer a un villano, pero existen estereotipos que pueden ponerlo más fácil aún. Ya sabemos que los estereotipos no deben ser nunca usados sistemáticamente, pero podemos aprovecharlos para definir bien nuestros personajes. Aprovecha y dales una vuelta de tuerca, conserva rasgos del estereotipo, pero dale personalidad propia.

Pero como aquí estamos hablando de villanos, intentemos catalogarlos de alguna forma. Yo los voy a dividir en tres grupos:

  • El villano por excelencia
  • El villano esbirro
  • El villano omnipresente/maldad pura
  • El villano por excelencia

La maldad de este tipo de villano está en los límites de lo aceptable, pero no duda en cruzarlos de ser necesario para llevar a cabo sus planes o deseos. Si eres capaz de crear un “malo” de este tipo, de forma que el lector conecte, lograrás una gran obra.

Este tipo de villano es presentado como una persona casi normal, con ciertas tendencias a salirse con la suya sin importarle los daños colaterales. Eso sí, no duda en dar el paso si necesita cruzar los límites. No tiene reparos en mentir o matar porque siente que su necesidad es mayor que las consecuencias. Los cuerpos que va dejando en su camino, no le importan, porque son el mal necesario para alcanzar su objetivo.

El villano no es un monstruo a simple vista, no tiene nada diferente al resto, su maldad radica en su personalidad. Este tipo de villano sabe dónde comienza su historia y dónde quiere ir y no le importa nada de lo que tenga que hacer para llegar.

El villano esbirro

Estos villanos están a la sombra de otro. Vemos algunos personajes como estos, que sirven para mostrar lo que le puede suceder al héroe de no actuar como debe o de no alcanzar su objetivo. Podríamos definirlos, como el espejo en el que el protagonista puede mirarse para comprender lo que le puede suceder de no ser firme en su empresa.

Este tipo de villanos, en muchas ocasiones, se utiliza de forma moralizadora. Es una forma de decir: “Esto es lo que les pasa a las personas que se desvían del camino”. También es un tipo de villano que sufre una transformación a lo largo de la historia, comprendiendo que no es más que una marioneta de un villano aún mayor que él. Y, a veces, esto le lleva a su destrucción. El villano esbirro que se rebela contra su amo, perderá mucho, la vida incluso. En otras ocasiones pasa a ser la ayuda que el héroe necesita para vencer al villano principal. En algunas historias, terminan como parias, vagando en busca de un propósito, que pierden en el momento en que comprenden su propia naturaleza.

El villano omnipresente/maldad pura

Este tipo de villanos suele utilizarse en historias más concretas. Están muy presentes en la fantasía. Pero también los encontramos en otro tipo de historias realistas. Piensa que un villano omnipresente, podría ser una enfermedad grave. Y la maldad pura puede encontrarse en personas “normales”.

Un psicópata podría representar la maldad pura.

Estos personajes suelen representar el mal en estado puro y los protagonistas deben encontrar una forma de detenerlos que muchas veces se hace muy complicada y dolorosa. Los protagonistas que se enfrentan a este tipo de antagonistas, suelen sufrir mucho en su empresa y su éxito no siempre es bien recompensado, aunque acabar con el mal puede ser suficiente para ellos.

Esta forma de agrupar a los villanos no tiene por qué ser tomada al pie de letra, puedes crear un villano que encaje en dos de estas definiciones, ahí entra tu originalidad como autor.

¿Cómo puedo crear grandes villanos?

Motiva sus acciones

Lo que tienes que tener más presente a la hora de crear villanos y cualquier otro personaje, son sus motivaciones. Un personaje sin un propósito, sobra en tu obra, porque no pinta nada, no aporta absolutamente nada. Haces perder su tiempo a tu lector conociendo a un personaje que no importa.

Intenta contestar a dos preguntas: ¿Qué quiere y por qué?

Justifica sus actos y su maldad, o al menos una de las dos cosas. Porque el mal profundo existe, pero en casos muy limitados. Un demonio ha de ser malo, porque los demonios son la encarnación del mal (aunque la literatura y el cine le han dado muchas vueltas a este tema y han logrado dotar de “bondad” y buenas intenciones a demonios; es una visión que nos muestra que puede haber algo bueno en cualquier ser, aunque yo creo que es una forma de mutar la historia de nuestra cultura, para hacer desaparecer una parte espiritual de nosotros mismos. Los demonios son malvados porque representan al mal; en el momento en que dotamos a esos demonios de humanidad, ya no son demonios de verdad, ya estamos hablando del mal que todos encarnamos como meros humanos; pero es mi opinión y aún así, me parece una forma válida de crear un personaje).

Los motivos que mueven a un personaje, villano o no son:

Necesidades básicas

Piensa en la pirámide de Maslow. Las primeras necesidades que cualquiera tiene que cubrir son las de alimento y refugio.

Necesidades espirituales/psicológicas

Sentimiento de pertenencia a un grupo o a un colectivo. Y dentro de ese grupo, el prestigio propio que los demás pueden ver.

Autosatisfacción

Logros personales, como alcanzar su máximo potencial en lo que hacen y lograr llegar a lo más alto y ser considerado.

Tampoco debes limitarte a crear un villano cuyo único propósito es hacer sufrir a tu héroe. Es algo que el villano va a hacer, porque el héroe de tu historia es el vilano de la suya. Quiere ver retorcerse de dolor, físico o psicológico a ese personaje que se interpone en sus planes o que pretende detenerlo. Lo que no significa que tu villano no disfrute el máximo del sufrimiento de tu protagonista.

Convierte a tu villano en un espejo para el héroe

No hay nada que cree mayor tensión entre villano y héroe, que crear con ellos las dos caras de una moneda. Hay una fina línea, difícil de delimitar, que puede convertir al héroe en el villano que persigue.

El villano va a poner contra las cuerdas al héroe y lo va a llevar hasta el punto de decidir si sigue siendo un héroe o da el paso y se transforma en villano. El villano y el héroe pueden tener las mismas motivaciones, pero uno dará unos pasos y el otro, unos totalmente diferentes.

Deja ver las consecuencias

Los actos del villano tienen un impacto sobre la historia. Permite al lector conocerlos. Y trata, en la medida de lo posible, que esos actos tengan repercusión en la vida del protagonista, de no ser así, por qué iba a adentrarse en la historia nuestro héroe. Aunque no tiene por qué actuar sobre la vida directa del protagonista, puede hacerlo sobre la del entorno del héroe.

Y, una vez más, el impacto no tiene que ser en el mundo físico, puede causar un trauma o un terremoto psicológico.

No hay por qué asociar la maldad al villano

No siempre es el mal lo que nueve a un villano, diría que es una motivación muy concreta de un tipo de villano. Piensa, que, el hecho de que consideremos malignas, ciertas acciones, no implica que lo sean. Lo son para nuestra consideración del bien y el mal. Pero casi nunca es tan sencillo separarlo.

Dibuja bien al villano

A la hora de crear un villano, debes hacerlo igual que cualquier otro personaje. Puedes hacerlo con fichas o como a ti te guste, pero debes realizar un buen esqueleto para ese personaje. Si te has suscrito al blog, habrás recibido un ejemplo de ficha para crear personajes. Rellénalo igual que con cualquier otro personaje.

Y no te limites a darle características “malignas” a tu villano, todos tenemos cosas buenas y malas, hasta los villanos.

Ponlo al límite

Está bien poner al límite a los personajes. Hacerlo con el villano puede ser muy inteligente. Una rata acorralada es capaz de cualquier cosa. Poner contra las cuerdas al villano creará situaciones muy interesantes en las que perderá el control. Dará al lector una nueva visión del personaje, que le ayudará a dibujarlo de mejor forma. Y aportará mayor dificultad al héroe para salir victorioso, creando tensión que el lector sabrá apreciar.

¿Sabes ya cómo va a ser tu villano? Piensa que debe estar a la altura de la historia y del protagonista. Si todavía tienes dudas o necesitas saber más sobre los villanos, puedes leer estos artículos donde tratamos a los villanos para sacarles el máximo partido.

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7 consejos para escribir villanos creíbles

33 consejos para crear personajes sólidos

Y si te apetece leer, en lugar de escribir, puedes pasarte por nuestra nueva página: La biblioteca de los simios, un espacio para lectores. Todavía está en construcción, pero ya tiene algunas historias para leer. Y si te gusta la literatura de terror, no te pierdas la Semana del terror que estamos preparando.

Cómo no presentar personajes. Aprende a escribir personajes sólidos.
Aprende cómo no presentar personajes en tus historias. Descubre cómo escribir personajes.

Cómo NO presentar personajes en tus historias

Tiempo. Una palabra, un concepto, una realidad… Como seres vivos, tenemos un tiempo limitado en este planeta. Tenemos que ser realistas y asumir que nunca leeremos todos los libros que deseamos leer. No hay cosa que me dé más rabia, que empezar un libro y que no me apetezca terminarlo. Y cómo introducir los personajes es una de esas cosas con las que hacemos perder su tiempo a los lectores.

Aunque reconozco que sólo hay dos libros, bueno, tres, que he dejado de leer en mi vida:

  • El primero fue “El enigmático Mr. Quin”, de una de mis escritoras favoritas. ¿El motivo? Creo que hoy puedo decir, que era demasiado joven para leerlo, me aburría, tenía trece años y no lograba avanzar. Lo dejé… y quiero leerlo ahora, pero siempre tengo otro libro que leer.
  • El segundo fue “La regenta”, lo siento, no pude pasar de la página dos. Me aburría, me producía rechazo y encima era una lectura obligada por la escuela… hoy pienso que fui injusta. El principal motivo por el que dejé de leer era porque me obligaban, cosas de adolescente, supongo. Aunque es cierto que, a diferencia del señor Quin, no quiero saber nada de la regenta ni nada parecido (pero es mi opinión, no lo critico de ninguna forma, sencillamente, hay libros que no son compatibles con algunas personas, igual es algo parecido a la alergia; nadie muere por comer marisco, a no ser que seas alérgico…).
  • La tercera novela que dejé de leer fue “La reina roja” (la de Aveyard). Un libro de esos de muchos fans, pero, que no cuenten conmigo. No tengo buen recuerdo de esa lectura, la dejé cuando llevaba más de dos tercios, así que no fue porque no le diera una oportunidad. De los tres, ha sido el que más tiempo me robó y el tiempo no se recupera, jamás. Me pareció, tan predecible, que me aburrió sobremanera. Supongo que muchos, que lo habéis leído, no pensáis lo mismo, pero sobre gustos… ya se sabe. Acepto que exista, eso sí, y que sea leído y disfrutado, pero no por mí.

LAS DESCRIPCIONES LARGAS NO ESTÁN MAL, CUANDO SON NECESARIAS, NO POR NORMA. ESCRIBE UNA PRESENTACIÓN ESCUETA PARA TUS PERSONAJES

El caso es, que, a la hora de escribir, tenemos que pensar en eso, en el tiempo que nuestros lectores van a invertir en nuestra obra. Nos van a regalar su tiempo y nosotros tenemos que darle una buena historia que disfrutar.

¿Y qué podemos hacer por ellos? No contarle nada que sea irrelevante. Centrarnos en ese concepto que tanto me gusta: No lo cuentes, muéstralo. Y en uno de los puntos en los que más podemos ahorrar tiempo es en escribir una buena presentación de personajes que participan en su historia, esos que están alrededor del protagonista. Una de las partes qué más debes trabajar, como escritor, es aprender cómo escribir personajes. Así que, vamos a ver a continuación: Cómo no introducir personajes.

El lector es inteligente, no lo tomes por tonto

A la hora de presentar personajes y saber cómo no presentarlos, lo que se suele hacer, es contar una historia previa a la que motiva tu obra, en la que el protagonista y ese personaje tienen una escena en común o el momento en el que se conocieron. ¿Qué podemos hacer para evitarle dos páginas de presentación a nuestros lectores? No contar esa historia, limitarnos a mostrar algo que diga mucho, sin decirlo, de ese personaje.

Por ejemplo:

Estamos contando la historia de una joven que está en una situación de peligro y queremos que el lector sepa que tiene un hijo. Es tentador ponernos a contar cómo conoció al amor de su vida, cómo fue su relación hasta que tuvieron ese hijo. Pero eso nos llevaría páginas. Tiempo, no lo olvides, no se recupera nunca. ¿Qué podemos hacer? Vamos a verlo:

  • Lucía estaba sola. La corriente no se había llevado su coche, pero no tardaría en hacerlo. No podía dejar de pensar en los ojos de Marcos, cómo la miró aquella mañana, su primer día de colegio, cómo le agarró la mano con sus diminutos deditos.

No estamos indicando que Marcos sea su hijo, pero se puede deducir. Si una madre está a punto de morir, recordará lo que más quiera en su vida. ¿Le hemos ahorrado tiempo al lector? Sí. Y está bien hacerlo en una novela, algo imprescindible en un relato. ¿Está mal ponernos a contar la historia de Lucía, con su hijo, su marido…? No, pero recuerda: TIEMPO.

¿Cómo hemos ahorrado ese tiempo? Hemos descrito cómo miraba Marcos a la protagonista y cómo le sujetaba la mano. El lector puede interpretar que la adoración con la que miraba, es la adoración de un hijo y la forma en que la sujetaba, un intento por aferrarse a alguien muy querido. Y ya está. El lector es inteligente y puede deducirlo. Y además, según la información que demos, estaremos dotando de cierto misterio la historia. No hay que contarlo todo con pelos y señales.

El tiempo es un tesoro

¿Nuestra novela va a superar las 600 páginas? Puede que sí, pero intenta que merezca la pena. No permitas que tu historia sea larga, por el único motivo de necesitar 100 de esas páginas en presentar un personaje. A nadie le interesa saber cuántas estanterías tiene en su casa, el color de las puertas, la disposición de los sillones, la cantidad de ventanas… no gastes páginas en eso. Puedes presentar a un personaje de mil formas diferentes y dar tanta, o más información, sin necesidad de descripciones puramente físicas o espaciales. El lector quiere saber, sí, pero quiere acción y en esos momentos de acción se pueden decir muchas cosas de nuestros personajes.

UTILIZA TODOS TUS SENTIDOS PARA CONTAR LO QUE SUCEDE; APROVECHA EL COMPORTAMIENTO DE LOS PERSONAJES PARA DEJAR CLARO CÓMO SON, ES MUCHO MEJOR MOSTRAR SU ACTITUD QUE EXPLICARLA

En un relato no es algo que importe. En una novela… ya habrá tiempo de contar muchas cosas, y esa es una de las formas que hay que evitar. ¿Cómo NO presentar personajes? Pues no contando su historia desde que asoman la patita en escena. Aprovecha los gestos, lo que siente, lo que recuerda de algo o alguien. Presentar un personaje haciendo uso de su historia, puede llevarnos a robarle al lector; porque les quitamos tiempo que podrían haber empleado en otra historia o en hacer miles de cosas. Acostúmbrate a presentar personajes sin contar su historia, si es necesario que la sepamos, ya la iremos contando, así le damos misterio y el lector seguirá leyendo para saber más.

Deja que el lector se lo imagine

Una de las cosas que más vida le dan a la lectura, es el poder de la imaginación. Dos personas leen la misma obra, y tienen visiones muy diferentes de los personajes. ¿Por qué? Porque le dejamos ese punto de misterios a los personajes, a la hora de escribir. Demasiada información lentifica la lectura y aburre al lector. Pon en práctica eso que se suele decir: si cuentas todo lo que sabes, ya no eres necesario para nada.

TUS LECTORES QUIEREN SABER COSAS DE LOS PERSONAJES, PERO TÚ TIENES QUE DAR ESA INFORMACIÓN CON CUENTAGOTAS PARA MANTENER LA EXPECTACIÓN

Pensar que nuestros lectores no van a sentir conexión con los personajes porque  no los hemos descrito al detalle, es un error. Yo diría que, lo que hace que nuestros lectores amen a ciertos personajes, es el misterio, todo eso que no se cuenta de ellos. Cuenta lo básico y deja intuir el resto.

Luis se guardó lo único que conservaba de María en la cartera. Estaba preciosa en aquella foto, con su sonrisa a medio gas y su pelo alborotado.

¿Qué sabemos con esta frase? Que María es alguien especial para Luis y que ya no está con él. ¿Habrá muerto? ¿Lo habrá dejado? Eso es algo que no importa para la historia, importa para entender al personaje, pero no es necesario resolver esa duda. Ya le estamos diciendo al lector que hay alguien importante para él y que de alguna forma ahora está solo. ¿Qué hubiera pasado si nos hubiésemos puesto a contar quién es María y qué pinta en la vida de Luis? Que habríamos llenado toda una página, por lo menos, en lugar de expresarlo en un párrafo. El lector va a sentir pena por él, no necesitamos contarle más, porque ya sabe suficiente.

Recuerda: muestra, no cuentes.

Ejercicio práctico:

  • Imagina que vas al parque y que allí te encuentras, en una zona de bancos con varias personas. Una de ellas es un amigo de la infancia; dos son desconocidos y están discutiendo entre ellos, llevan un perro de gran tamaño; hay un vigilante del parque que pasea con las manos a la espalda; y a lo lejos, ves acercarse a un viejo conocido que podría ser tu archienemigo, de ser tú un superhéroe. Ahora describe la escena y cada personaje sin hacer uso de ninguna historia previa.-

Piensa bien en cómo vas a presentar a cada personaje y aprovecha todo lo dicho para no introducirlo aprovechando su historia. De eso se trata, de aprender cómo no introducir personajes en tus historias, especialmente en relatos cortos. Ten en cuenta que debes dejar intuir quienes son para el protagonista, esas personas que ya conoce y lo que ve en las que no. Pero ahorra palabras, no las gastes contando historias previas a la que tienes entre manos.

EMPLEATE A FONDO CUANDO PRACTIQUES LA ESCRITURA. APRENDERÁS MUCHO SI TE LO TOMAS EN SERIO

Realiza este ejercicio en no más de veinte minutos. Cuando tengas claro cómo hacerlo, escribe un párrafo corto, no más de media página y si te animas, puedes compartirlo aquí en los comentarios, intentaré leeros a todos.

Puedes aprender más sobre la creación de personajes leyendo estos artículos:

4 tipos de antagonistas épicos

Cómo escribir personajes

33 consejos para escribir personajes sólidos

Y puedes echar un vistazo a estos otros artículos aquí.

¿Te ha pasado que tu protagonista parece no tener vida, que no cambia o que no engancha al lector?

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Con gratitud y entusiasmo,
Lola
Infinitos monos

Estructura argumental
Consejos para escribir una buena estructura argumental para tu novela. Aprende a escribir una novela.

Escribir es un acto creativo. Y, casi siempre, pensamos que la creatividad sólo puede ser algo espontáneo, que surge en un instante y que se pierde rápidamente. Pero no es así. La creatividad se tiene o no, a veces nos quedamos en blanco, pero siempre termina fluyendo de nuevo. Como escritores, partimos ya de una base creativa, por eso nos ponemos a escribir, porque por nuestras venas corre la creatividad.

Tenemos que asumir, que la creatividad espontánea es maravillosa, pero trabajar duro en una historia, hará que esa creatividad brille con más fuerza. Podemos utilizar infinidad de herramientas para ayudar a esa creatividad a florecer por completo. Está bien ponerse frente a la página en blanco y empezar a teclear lo que va surgiendo, aunque, hasta para ese acto creativo, tienes en mente una idea preconcebida. Y para escribir cuentos y relatos está bien (pero trabajar los relatos los hace mejores), no así para una novela. Cuando nos enfrentamos a una novela, estamos queriendo construir un rascacielos y no podemos seguir usando las mismas herramientas que para una cabaña (ni los mismos materiales). Escribir una novela, son palabras mayores, requiere de mucho trabajo, algunos tardan años. Pero no creas que tardan, años, en escribir la historia. Lo ideal sería que la historia en sí, se escriba en unos meses. Es el trabajo de pulir y perfeccionar lo que puede llevar años.

Hoy, vamos a ver cómo crear estructuras argumentales, que no es lo mismo que el argumento. El argumento es lo que sucede, lo que vamos desarrollando a lo largo de la historia. La estructura argumental es donde se sostiene el argumento, el orden de los acontecimientos y los momentos de acción o pausa que nos encontramos a lo largo de una historia. Puedes verlo con mayor facilidad si hablamos de una película. El argumento de El Señor de los anillos, es que existe un anillo que debe ser destruido y para ese fin, se unen miembros de las distintas razas que viven en la Tierra Media. La estructura argumental sería toda la línea de acontecimientos y situaciones que va presentando a cada personaje y que permite que se unan más actores a la trama principal; los escollos que se interponen en el camino al éxito; las traiciones que se suceden; los momentos en los que los personajes se ven en problemas…

¿Ves la diferencia? ¿Y ves qué fácil parece ahora escribir una novela sin perderse?

Vamos a ver algunas estructuras argumentales que pueden ayudarte (mucho), a la hora de escribir tu próximo best seller.

Hace tiempo me topé con un blog, Canal nostalgia, dónde se exponían 13 estructuras argumentales que, siendo muchas más de las que necesitas para escribir, me pareció interesante, aunque el blog está inactivo desde hace unos años. Puedes ver ese artículo aquí.

Son estructuras que puedes usar en tus novelas, aunque creo que muchas son demasiado complejas para usarlas en tus inicios. Como ya dije, vamos a ver tres estructuras que funcionan y que son bastante sencillas para los escritores de todos los niveles. Son las más utilizadas en la novela moderna. Aunque nunca hay que despreciar las estructuras más utilizadas en la literatura clásica. La mentalidad de los lectores no es la misma que hace cien años. Pero ¿acaso no siguen siendo novelas leídas en todo el mundo?

Las tres formas que vamos a ver, son:

La curva de Fitchean

Tal vez sea una de las estructuras más utilizadas hoy día. ¿Su particularidad? Que el lector está en continua tensión. La historia se presenta en una primera parte, que culmina con un conflicto. A medida que la historia avanza, se van dando una serie de sucesos, de alta tensión y cada vez de mayor calado. La acción comienza inmediatamente y cada vez que se llega al clímax, decae para subir rápidamente, con un conflicto nuevo y (normalmente) mayor.

¿Qué se consigue? Que los lectores no pueden parar de leer, porque la acción es continua.

Normalmente, el conflicto culminante se alcanza en torno al final de los dos tercios de la obra. El último tercio suele servir para mostrar los cambios que ha ocasionado la historia en los personajes y el cierre de las tramas secundarias que quedaron abiertas.

¿Qué tiene esta estructura de bueno?

Los personajes nunca descansan y el lector sufre con ellos. Es una estructura, que de ser bien entendida, crea obras de fácil lectura y muy satisfactorias para los lectores. Es muy utilizada en la novela juvenil y en la mayoría de las novelas que encontramos hoy día en las estanterías.

El viaje del héroe

¿Tu libro es de ciencia ficción o fantasía? Esta es tu estructura.

El protagonista empieza en un mundo conocido en el que sucede algo extraño, único que lo derrumba. Al principio, puede que se niegue a aceptarlo, pero se verá inmerso en la nueva situación, sin remedio. Muchas veces, la aceptación de la nueva realidad, viene, gracias a la intervención de cierto tipo de personajes, como los mentores. Aprovecho para decirte, que tienes aquí un artículo sobre cómo escribir mentores para tus historias.

Una vez sucede esa aceptación, comienza su lucha contra el antagonista y un camino a lo desconocido. Tras muchas luchas y aprendizaje, el héroe se enfrenta al antagonista, con una nueva visión de sí mismo y del mundo que le rodea. El héroe tiene una nueva mentalidad y tiene que volver al mundo conocido, siendo otro.

¿Qué tiene esta estructura de bueno?

Normalmente, son grandes historias las que se tejen con esta estructura. A todos nos gusta una aventura y leer sobre ella es casi como vivirla. El ritmo de la historia va creciendo a fuego lento, creando un ambiente perfecto para el clímax final.

In medias res

Su propio nombre indica ya su característica más original. La historia no comienza a contarse desde el principio, comienza cuando ya lleva la mitad. Lo primero que vemos, es algo que ha sucedido y que no comprendemos cómo ha sido; para seguir viendo cómo se ha llegado a ese momento a través de flashbacks, cartas, diarios… que nos van encauzando hasta comprender el porqué de lo que hemos visto al iniciar la historia. Es una estructura muy utilizada en thrillers.

¿Por qué tienen tanto éxito estas historias?

Son novelas que comienzan con acción y un suceso del que queremos conocer el inicio, cómo se ha llegado hasta ahí. Se nutre de la propia curiosidad humana. El lector necesita seguir leyendo, para comprender qué es lo que ha sucedido, sobre todo, si tras exponer ese suceso, vamos mostrando unos personajes que jamás podrían verse en esa situación. Si logras llevarlo a cabo, tendrás un éxito asegurado.

Conclusiones

Después de ver todo esto, es posible que pienses que tú eres un artista y el arte surge, no se planea. Yo te diría que tienes razón a medias. Porque es cierto que el arte de verdad, suele ser incomprensible, nadie entiende por qué un trozo de madera tallado es una obra de arte y otro trozo, minuciosamente tallado,  no lo es. Si fuera fácil, cuántas obras maestras habría…

Para tener éxito, necesitas hacer uso de todas las herramientas que tienes a mano y saber cómo utilizarlas. Parece algo frío, no cálido, como es tu arte. Pero nada más lejos de la realidad. Me gusta usar el ejemplo de Picasso. Los que no conocen su obra, ven dibujos de un niño (y encima mal hechos). Quienes saben de arte, ven un genio. ¿Por qué? Porque tenía una base. Conocía las técnicas y herramientas que necesitaba para crear obras perfectas. Pero ¿por qué se convirtió en genio? Porque utilizó su conocimiento para crear algo nuevo. Algo que nadie hacía y que a él se le daba muy bien, por qué. Porque, además de ser un maestro con el pincel, era un Artista, así, con mayúsculas. Tenía los dos pilares sobre los que se sustentan los genios: técnica y don.

¿Qué quiero decirte con esto? Que, antes de crear TU arte, antes de utilizar lo que te hace único, tu estilo, necesitas dominar las bases. Una vez que tengas decenas, cientos de escritos utilizando las estructuras que todos conocemos, entonces podrás hacer lo que te dé la gana y como te dé la gana. No pretendas ponerte a escribir, como a ti te gusta, en tus inicios (aunque puedes hacerlo de vez en cuando, como ejercicio de práctica). Trabaja para conseguir una buena base de conocimientos, que, más adelante, vas a poder usar en tu obra. Sólo alguien, con un verdadero don, puede ponerse a crear su mejor obra en sus inicios. Los mortales nos vemos en la obligación de realizar ejercicios y cursos con los que mejorar nuestra prosa.

Intenta escribir un relato con estas tres estructuras, así las comprenderás mejor y podrás usarlas para novelas más complejas.

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33 consejos para escribir personajes sólidos. Aprende a escribir personajes.
Descubre cómo escribir personajes con estos 33 consejos para crear personajes sólidos.

33 consejos para escribir personajes sólidos

Crear una historia atractiva es solo una parte del proceso; otra clave fundamental es ofrecer consejos para escribir personajes creíbles que mantengan a tus lectores pegados a cada página.

El secreto radica en ser un narrador talentoso, pero también un investigador meticuloso, un psicólogo sagaz y un arquitecto conceptual. Dedicar tiempo a desarrollar personajes tridimensionales asegurará que tus lectores se sientan emocionalmente conectados con ellos.

Aquí te presento 33 consejos esenciales que, si los sigues, harán que tus personajes cobren vida como nunca antes.

1# Define bien su papel en la historia

Para escribir personajes creíbles, debes entender el papel específico de cada uno en la trama. Incluso si un personaje tiene una presencia mínima, su construcción detallada es crucial para la comprensión global de la historia.

2# Establece su propósito en la trama

Si un personaje no tiene un propósito claro que impacte en la trama, quizás deberías reconsiderar su inclusión. Asegúrate de que cada elemento introducido tenga sentido y sea relevante para el desarrollo de la historia.

3# Invierte tiempo en la ficha de datos del personaje

Crear fichas de personajes puede parecer una tarea tediosa, pero en realidad es una herramienta invaluable. Las fichas te ofrecen un recurso al que recurrir para resolver dudas, ayudándote a entender y a hacer más creíbles tus personajes.

4# El nombre importa

Elegir un nombre adecuado para tus personajes puede ofrecer pistas sobre su origen, época y clase social. Un nombre bien escogido puede añadir una dimensión extra de autenticidad a tus personajes creíbles.

5# Detalla su apariencia física

Mantener coherencia en la descripción física del personaje ayuda al lector a visualizarlo con claridad, lo cual es fundamental para escribir personajes creíbles. Las fichas de personajes pueden ayudarte a tener claras estas descripciones.

6# Conoce su personalidad a fondo

Para escribir personajes creíbles, necesitas entender su psicología. Debes poder justificar sus acciones, sean estas buenas o malas, mediante una historia de fondo detallada.

7# Introduce imperfecciones

Un personaje completamente bueno o malo será poco creíble. Un equilibrio entre virtudes y defectos hace a los personajes más humanos y, por lo tanto, más creíbles.

8# Incorpora conflictos internos

Colocar a tus personajes en situaciones de dilema moral o conflicto emocional añade profundidad y tensión, capturando la atención del lector.

9# Entiende su perspectiva del mundo

La visión del mundo de tu personaje estará influenciada por factores como su estatus social, riqueza y libertad. Esta perspectiva influirá en cómo el lector percibe el personaje.

10# Trabaja en su voz única

Cada personaje debería tener una forma única de expresarse, influenciada por su origen, cultura y situación social. Lograr esto es uno de los retos más grandes y gratificantes al escribir personajes creíbles.

11# Destaca sus peculiaridades

Características o hábitos únicos pueden hacer que un personaje sea especialmente memorable. Estos detalles añaden capas de autenticidad, haciendo a tus personajes más creíbles y relatables para tus lectores.

12# Habla de las relaciones personales para escribir personajes creíbles

Incluso si tu personaje es un solitario, debe tener un origen y relaciones que lo han moldeado. Detalla la relación con su familia, amigos y compañeros de trabajo, o deja que otros hablen de él. Este es uno de los consejos para escribir personajes creíbles, ya que a menudo, la percepción de terceros puede hacer que el personaje sea más auténtico.

13# Detalla su rutina diaria

Una clave en los consejos para escribir personajes creíbles es mostrar la vida cotidiana del personaje antes de que se desencadene el conflicto principal. Este contraste hace que la evolución del personaje a lo largo de la historia sea más palpable.

14# ¿Qué desea tu personaje?

Es fundamental conocer si el personaje está satisfecho con su vida o si aspira a cambiar algo. Este conocimiento preexistente es crucial para construir una trama coherente.

15# Diferencia entre deseos y necesidades

Lo que el personaje quiere y lo que realmente necesita para ser feliz pueden ser distintos. Este aspecto aporta profundidad y es crucial para escribir personajes creíbles.

16# Clarifica su objetivo final

Debes tener claro qué debe hacer tu personaje para alcanzar su meta, incluso si el personaje mismo está confundido al principio. Esto te ayuda a guiar su comportamiento a lo largo de la trama.

17# Importancia de la motivación

Una narrativa convincente requiere que el personaje esté motivado para enfrentar retos, ya sean internos o externos. La motivación puede ser egoísta o altruista, pero es indispensable.

18# Desvela su pasado

Un historial personal enriquece el personaje y le da profundidad. Sutiles detalles pueden ir desgranándose para revelar el origen del personaje y cómo esto influye en su comportamiento.

19# Incluye sombras del pasado

Cada personaje debería tener sus propios fantasmas o esqueletos en el armario. Estos elementos añaden complejidad y son esenciales para escribir personajes creíbles.

20# No olvides sus sueños

Los sueños y aspiraciones humanizan al personaje y ofrecen pistas sobre su personalidad y motivaciones.

21# ¿Qué le apasiona?

Identificar hobbies o intereses fuera del trabajo y obligaciones cotidianas da más dimensiones al personaje.

22# Define sus afectos

Ya sean amigos, pareja o familia, es vital para escribir personajes creíbles entender dónde está su corazón.

23# Destaca alguna fortaleza

Incluso el personaje más desdichado tiene algo que lo ilumina, una fortaleza que le da sentido a su vida.

24# Haz que sea reconocible

Un personaje debe ser inmediatamente identificable para el lector, lo cual se logra a través de características y comportamientos únicos.

25# Evita el abuso de tópicos

Aunque útiles para descripciones rápidas, los clichés deben usarse con precaución para no disminuir la calidad de la obra.

26# Emociones para escribir personajes creíbles

Personajes realistas tienen un rango de emociones que los humanizan. La inclusión de estas emociones fomenta una conexión emocional con el lector.

27# Introduce desafíos

Poner a los personajes en situaciones complicadas crea tensión y mantiene el interés del lector.

28# Permitir errores

El fracaso y el error humanizan al personaje y ofrecen una ventana hacia su esencia más íntima.

29# Añade algo de sufrimiento

Los personajes que sufren se vuelven más resilientes, y este sufrimiento conecta con el lector en un nivel emocional.

30# Concede momentos de respiro

Intercalar momentos de calma da profundidad a la historia y permite explorar diferentes facetas del personaje.

31# Ponlos al límite

Cada personaje tiene sus límites morales o éticos. Forzar estos límites ofrece un terreno fértil para el desarrollo del personaje.

32# Otorga un refugio seguro

Todo personaje necesita un espacio donde sentirse seguro. Esto puede ser un lugar, un objeto o incluso otra persona.

33# Equilibra personajes e historia

Los personajes y la trama deben estar en sintonía. Elimina cualquier elemento superfluo que no aporte al desarrollo de la historia o a la credibilidad de los personajes. Al aplicar estos consejos para escribir personajes creíbles, no solo crearás figuras más auténticas sino también una historia más envolvente y atractiva para tus lectores.

Puedes leer más sobre los personajes en estos artículos: Cómo crear personajes o Cómo NO presentar personajes.

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