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Protagonista vs Antagonista

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Antagonista vs protagonista

Protagonista y antagonista

Todos los que escribimos, sabemos que una de las partes más complicadas de crear una historia, es crear unos buenos personajes (protagonista o antagonista). A veces nos centramos tanto en el protagonista, que olvidamos el resto de personajes. O creamos un antagonista que simplemente es malvado.

Pero una buena historia necesita mucho más. Tenemos que trabajar tanto en el protagonista como el antagonista, sin olvidar a los secundarios, pero teniendo claro, que el peso de la historia está en esta dualidad: protagonista vs antagonista. El protagonista es el que soporta todo el peso de la historia y el antagonista, quien mueve todos los hilos de la historia para enfrentar al protagonista.

Así que, en esta ocasión, vamos a ver qué elementos debe tener un buen protagonista y un buen antagonista. Coge papel y lápiz y empieza a tomar apuntes.

El protagonista

Es el centro de la historia (el protagonista, claro). Quien tiene que vencer al antagonista o enfrentarse a él. Sobre el que gira todo el arco narrativo y quien da sentido a la novela o relato. Su deseo, su problema, es el que mueve los engranajes para que esa historia merezca ser contada. Es el protagonista, con quien el lector va a vivir esa aventura.

Pero esto, que sea el centro de todo, no implica cosas como que sea alguien bueno o admirable. Debes eliminar el concepto de héroe de tu mente de escritor. El héroe de tu historia, puede ser malvado o despreciable. O no tener nada de héroe, ser un cobarde temeroso de cualquier traba.

Un protagonista es el motivo por el que existe la historia

Tampoco pienses, que tienes que convertir a tu protagonista en el narrador de tu historia. Unas veces funciona y otras no. El narrador depende de cómo quieras contar la historia y a quién va dirigida. Estamos acostumbrados a leer narradores en primera persona en las novelas juveniles, en las que el protagonista es quien narra la acción. Pero tu historia puede requerir otro tipo de narrador.

En Sherlock Holmes, el protagonista no narra su historia, lo hace un secundario que acompaña al famoso detective a todas partes: Watson.

Tu protagonista tampoco tiene que ser alguien admirable ni bueno. Puede ser un villano, que normalmente lo identificamos con un antagonista, pero podemos usarlo como protagonista. No hay que olvidar, que un antagonista no deja de ser el protagonista de su propia historia.

Una obra puede tener varios protagonistas

Y, otro punto a tener en cuenta, tu protagonista no tiene por qué ser único. Puedes contar una historia con varios protagonistas. Cada uno tendrá su punto de vista y todos juntos, permiten al lector ser consciente de toda la historia.

El antagonista

El antagonista es la fuerza opuesta al protagonista. Llamarlo fuerza, nos hace verlo de forma menos personal. No tiene por qué estar representado por una persona. Puede ser un acontecimiento, un animal, un problema, un grupo de personas o una organización.

Los antagonistas pueden estar representados por entes o corporaciones, no tienen por qué ser una persona

Bien es cierto, que podemos hacer lo mismo con otros personajes. Pero las historias funcionan mejor, cuando el lector puede ver, claramente, quién es el protagonista de la historia. Pero no es así con el antagonista. Que no esté representado por una única persona, lo hace más temible, o importante. Esta fórmula funciona mejor con los antagonistas que con los protagonistas.

Es muy común ver a los antagonistas representados por villanos. Pero si, en tu historia, el protagonista es el villano, su antagonista ha de ser la parte buena, la luz que lucha contra esa fuerza maligna o moralmente cuestionable. Es más sencillo ver la dualidad bien y mal a la hora de crear estos personajes, pero como escritores, podemos y debemos buscar, siempre, la forma de contar algo que nadie haya hecho antes. O al menos, ser capaces de darle la vuelta a lo que ya está hecho.

Hay muchos ejemplos en la literatura sobre personajes con protagonistas que no son buenos.

Si quieres conocer obras con un villano como protagonista, tienes Macbeth, con el propio Macbeth como villano, Cumbres borrascosas, en el que tenemos a Heathcliff, en American Psycho, vemos la historia de Bateman.

Diferencia entre protagonistas y antagonistas

En la historia:

Toda la historia está tejida en torno al protagonista y su camino hacia la consecución de su mayor deseo o sueño.

El antagonista es la fuerza principal que se interpone entre el protagonista y su deseo o sueño.

En la puesta en escena:

Lo normal, salvo excepciones, es que los protagonistas sean representados como personajes moralmente correctos e íntegros.

Los antagonistas, salvo excepciones, son retratados como villanos.

Cuando escribas tu historia, ten presente estas cuestiones. Como autor, tienes libertad para jugar con los conceptos y darle la vuelta a lo que creas necesario, pero siempre debes respetar la dualidad protagonista/antagonista.

La balanza que sostiene los protagonistas y los antagonistas debe estar equilibrada.

Una historia en la que no hay diferencia entre unos personajes y otros, no funciona. Los lectores se sentirán perdidos y no confiarán en ti como autor. Es difícil ganarse al público, pero muy fácil perderlo.

Siempre que diseñes personajes, creando un protagonista bueno o malvado, debes contrarrestar esa fuerza con otra opuesta. Si tu protagonista va a ser moralmente cuestionable o malo, tu antagonista ha de ser lo contrario.

También puedes jugar con esos personajes, puedes tener dos personajes en apariencia iguales, que van distanciándose a medida que avanza la historia, uno se convertirá en el protagonista y el otro en el antagonista. No es necesario que el lector sepa desde el principio a quién corresponden esos roles. Pero debes cuidar mucho tu trabajo, para que esa cuestión que el lector quiere resolver, no se convierta en algo negativo para tu historia. Si creas esa duda en el lector, quién será el verdadero protagonista, hazlo bien, de forma coherente y que el lector pasa las hojas, deseando leer algo que lo saque de la duda. No sirve con dejar pasar páginas y páginas de acción de la que no se puedan sacar conclusiones hasta el final. Debes ir dando pinceladas de la personalidad de ambos, para que el lector comience a crear su propia idea. Y llegado el momento, enfrentar a esos personajes a un hecho que nos saque de dudas sobre su moralidad.

Los antagonistas y los protagonistas son quienes van a crear la mayor tensión en la historia.

La clave del éxito, está en el trabajo. Tienes que trabajar esos personajes hasta el infinito, bueno, no tanto, que no terminarás nunca. Lo que no debes hacer es trabajar menos en un antagonista que un protagonista, porque ambos personajes son igual de importantes.

Si quieres saber un poco más sobre protagonistas, antagonistas y la creación de personajes en sí, puedes visitar alguno de estos artículos que publiqué en el blog.

Cómo crear personajes

Los personajes

33 consejos para escribir personajes sólidos
¿Cómo elegir al protagonista perfecto para tu historia?
4 tipos de antagonistas épicos

7 consejos para escribir villanos creíbles

Villanos

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Antagonista vs Protagonista
Antagonista vs Protagonista

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2 comentarios

  1. Glaris Glaris

    Estoy muy animada por haber conocido por azar la existencia de esta página. Aunque soy una profesora de Literatura, a la hora de escribir mis primeras líneas el temor me llena de dudas.

    • Hola Glaris, encantada de que hayas encontrado este blog. Escribir es un proceso que requiere mucha práctica, tu ya llevas ventaja, porque leer y tener una cultura literaria es una base rica sobre la que encontrar tu voz propia como escritora. Está bien tener dudas, pero no dejes que corten tu inspiración y lánzate a escribir. Cuanto más escribas, mejor lo harás.

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