Saltar al contenido

Crea una portada para tu libro

Spread the love
Crea una portada para tu libro.
Aprende cómo crear una portada para tu libro. Aprende a escribir una novela.

Puede que no todo el mundo lo haga, pero casi todos acudimos al libro que más llama nuestra atención por la vista. Esas portadas llamativas, que te provocan, que te llaman, que te gritan: ¡léeme! Y es probable, que tras leer el título y darle la vuelta, para saber un poco más, devuelvas ese libro al montón, porque no te interesa. Pero le has dado una oportunidad. Algo que no has hecho con el que está al lado, ese de portada triste y aburrida. Y lo peor de todo, es que, ese libro que ni has levantado, podría ser lo que estaban buscando.

Así somos. Necesitamos estímulos, alfilerazos que nos hagan saltar las alarmas, ante la posibilidad de un libro atractivo. No podemos evitarlo, somos humanos. El diseño puede marcar la diferencia entre ser leído o no. Y no hablemos ya de la edición del volumen. Tengo libros repetidos en mi estantería, sólo porque son una maravilla que todo amante de las letras debe poseer.

Todo el trabajo invertido en escribir y preparar tu libro puede verse frustrado por una mala presentación.

En futuros artículos, hablaremos de la maquetación, edición y publicación de un libro, pero hoy vamos a centrarnos en la parte estética que primero llega al lector: la portada.

Una portada sólo es una cubierta que envuelve algo mucho más profundo y trabajado. Es la imagen de una historia que fue escrita para leerse. Y la mejor forma de encontrar lectores, es lucir perfecta, como una luz en mitad de la noche para unas polillas.

Puedes usar colores, tipografías, ilustraciones, infografías, fotos… es la portada de tu libro, tiene que ser perfecta. Y debemos tener claro lo que queremos, tanto si la encargamos a un profesional como si la realizamos nosotros mismos. Puede que se te de bien el dibujo o la fotografía, o puede que no, eso ya va en las habilidades de cada uno. Es posible que tengas claro lo que quieres conseguir. Y debes conocer a la perfección el tipo de libro que quieres crear. No va a ser lo mismo una novela de suspense que un manual para aprender caligrafía. Cada tema tiene su estética. Aunque, bien es cierto, que la estética puede destacarte o esconderte entre la multitud. A veces hay que buscar la originalidad como medio para ser descubierto por los lectores. Lo importante de verdad será tu contenido, pero si no sabes vestirlo, es posible que nadie llegue a abrir tu libro.

Vamos a ver a continuación cómo debemos diseñar nuestra portada para que sea el centro de atracción de todos en la librería.

#1

El tema

Es lo principal, lo que más claro debes tener, puesto que tu libro ya está terminado y sabes de qué trata. Sabiendo el tema, puedes aprovechar y buscar en las librerías, revisa bien los libros que están en la misma línea que el tuyo. Si puedes, apunta cuáles te llaman más la atención y por qué lo hacen. Después, mira los que no han llamado tu atención, los que has tenido que acercarte y mirar bien para verlos (porque son apagados y grises y no vemos lo gris cuando hay mucho que mirar). Eso es lo que deberías evitar, porque tú mismo has comprobado que no destacan para los potenciales lectores.

Ahora haz una lista de cosas que tienen en común los que brillaban por sí solos y otra con lo que se repite en los menos llamativos. Con esa lista bien presente, debes ponerte a diseñar tu portada.

#2

Los colores

El color es muy importante a nivel psicológico. Cada color nos despierta emociones y recuerdos. Es cierto que no es una ciencia exacta, pero se basa en las mayorías y la mayoría vemos un color rojo como algo muy vivo y un gris oscuro como algo aburrido.

Cada color, o combinación de colores, tiene un significado y podemos utilizarlo en nuestro favor. Si quieres sabe más sobre el tema del color, puedes leer este libro de Eva Heller, una obra muy completa sobre cómo influyen los colores y las combinaciones de los mismos en la psique humana, se llama Psicología del color.

Hay colores relacionados con determinadas temáticas en el mundo literario. Y si te fijas, en el cine también. Las películas tienen un cartel en tonalidades específicas para cada género y la fotografía también es cuidadosamente elegida. Piensa en una película de aventuras. ¿Qué colores te vienen a la mente? Suelen usar colores cálidos para las historias de acción y aventuras. Cada fotograma está teñido de una tonalidad anaranjada que invita a eso, a la acción. Sin embargo, ahora busca una película de terror. Los colores cambian, ahora predominan los verdes apagados y los azules y grises. Esas tonalidades invitan al miedo, a lo desconocido y lo oculto.

No hace falta que seas experto en el significado de los colores, pero está bien tenerlo en cuenta a la hora de diseñar.

Si quieres crear paletas de colores o saber si un color es legible sobre determinado fondo, puedes visitar Coolors, una web donde crear paletas.

#3

La composición

Nuestra portada necesita un punto en el que centrarnos para crear lo que queremos transmitir de nuestra obra. Aquí tienes varias opciones, todas válidas: puedes usar una ilustración como elemento principal; o tal vez una fotografía; o quizá un collage; sin menospreciar las tipografías originales o lettering.

Te decidas por lo que te decidas, la idea está en convertir la portada en una pequeña muestra de lo que hay dentro. A mí no me gustan las portadas que no tienen nada que ver con el libro. Por no hablar, de las portadas que toman como tal el cartel de una película. Si la película existía antes (algo poco común) que el libro, lo puedo entender; pero jamás comprenderé por qué me venden Drácula con el cartel de la película de Coppola (sí que lo entiendo, para vender más libros aprovechando el tirón). Y esos libros que utilizan una pintura que nada tiene que ver con la obra. Me gusta todo lo personalizado y un libro tiene mucho arte y creatividad en cada una de sus facetas.

En esta parte del diseño, tenemos que tener en cuenta algunas premisas que se utilizan en la fotografía y la ilustración. Podemos hacer uso de estas reglas para asegurarnos el éxito con nuestro trabajo.

  • REGLA DE LOS TRES TERCIOS O SECCIÓN ÁUREA

Es considerada la composición perfecta, cualquier escena o imagen que la respete, tiende a considerarse bella, por su equilibrio y fuerza. Está basada en la sucesión de Fibon­acci y se conoce desde tiempos inmemoria­les. Es una de las composiciones más utiliza­das en el arte a lo largo de la historia.

  • LINEA DE COMPOSICIÓN

La línea puede ser vertical, horizontal o inclina­da. Se trata de distribuir en esa línea los principales elementos de nuestra composición, para dirigir la mirada del espectador por dónde nosotros quere­mos.

  • EQUILIBRIO

Las principales imágenes de nuestra composición tienen que estar compensadas, no se trata de alcanzar la simetría, podemos dividir en dos nuestra composición y que en un lado existan dos ele­mentos y en el otro uno solo, pero de gran volumen. Eso equilibra la escena, con una relativa simetría.

Existen más formas de catalogar nuestra composición, pero estas son las más básicas y las únicas que vas a necesitar, a no ser que pretendas con­vertirte en un profesional del diseño, si es así, necesitarás consultar guías más específicas y realizar cursos o estudios para ser diseñador gráfico.

#4

La tipografía

Lo ideal es buscar fuentes que se lean fácilmente. Queremos que nuestra portada se vea perfecta y que el lector pueda leer sin dificultad el título de nuestra obra, nuestro nombre y la sinopsis de la misma. Sería una desgracia escoger una fuente tan intrincada, que el lector no lograse leerla a la primera y dejara tu libro sin ganas de hacer un esfuerzo que no quiere hacer. Crear un libro con una tipografía rara, que sea difícil de leer, es como crear una silla llena de ángulos y zonas duras, que dificultan sentarse. Hazle la vida fácil al lector, escoge una buena letra que sea agradable y cómoda. Puedes permitirte el lujo de introducir una tipografía rebuscada, pero que sea en algo puntual y siempre, siempre, que se lea a la primera.

Tenemos miles de fuentes gratuitas en internet y otras muchas de pago. No es necesario que te rompas la cabeza buscando la tuya. Las letras que “funcionan” en los libros, suelen ser siempre las mismas o variaciones de las mismas.

Para la edición impresa de los libros, suelen usarse tipografías del tipo Serif y para las ediciones digitales del tipo Sans Serif. Por supuesto eres libre de elegir la que más se ajuste a tus intereses, pero ten en cuenta que tu público puede querer una letra más sencilla y legible. Si puedes, comparte algunos textos, con las tipografías que quieres usar, con varias personas y pídeles que te indiquen cuál de ellas les resulta más cómoda de leer. Te ahorrarás algunos quebraderos de cabeza.

Aquí te comparto algunos links de páginas que ofrecen tipografías, de pago y gratuitas:

LynoType

CreativeMarket

LostType

FontSquirrel

Podríamos incluir en las tipografías el lettering, muy de moda últimamente. Con esta técnica podemos crear una preciosa composición de letras intrincadas y elementos gráficos. Muchas veces se logra un efecto vintage muy atractivo, que según la temática de nuestra obra, puede dar un buen resultado. Es una posibilidad muy interesante, porque el lettering se basa en el dibujo, más que en la caligrafía, es como inventar una caligrafía para tu portada y adaptarla a un elemento gráfico concreto. Puede ser única y eso resulta muy, pero que muy atractivo. Si quieres saber un poco más sobre el mundo del lettering, visita el blog Imborrable, en él puedes encontrar tanto herramientas como consejos para adentrarte en este mundo.

Si logras crear una buena composición, con los elementos adecuados y las imágenes perfectas, tu portada llamará la atención de tus potenciales lectores.

Algo que debes tener en cuenta, a la hora de crear tu portada, es que, la realices tú o la encargues a un profesional, debes implicarte en el diseño, porque si dejas todo en manos de otro, hará una interpretación libre de lo que le pides. Y esto no tiene por qué ser malo, pero puede que el diseñador tenga una visión muy diferente a la tuya. Tengas o no habilidades artísticas, en el sentido gráfico, intenta crear un boceto de lo que quieres. Un artista que interprete ese boceto, lo llevará más a su visión que a la tuya, pero al tener un punto focal en el que centrarse, el resultado será más satisfactorio para ti como autor de la obra.

Actualmente estoy trabajando en una guía para diseñar tu portada. Espero poder publicarla a mediados de septiembre. Suscríbete si no lo has hecho ya, así estarás al día de todo y serás el primero en enterarte.

¿Ya has escrito tu novela? ¿Sólo te falta la portada? Pues ya tienes una idea de cómo empezar a crearla. Ponte a ello y culmina tu obra de la mejor manera.

Si te ha gustado el artículo, compártelo en tus redes sociales para que otros puedan leerlo. Puedes dejar aquí tus comentarios o dudas, estaré encantada de resolverlas.

Déjanos tus comentarios aquí abajo o dudas que puedas tener. Tus comentarios nos ayudan a mejorar y a tener mayor visibilidad en la red, para poder seguir ofreciendo contenido gratuito.

Subscribe

* indicates required
Intereses

Publicado enEscribirInfinitos Monos

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Gracias por visitar Infinitos monos. Si no quieres perderte nada, suscríbete.
Scroll Up
A %d blogueros les gusta esto: